15/10/17

Ya no suenan melodías ni poemas,
Los laúdes y las flautas están rotas.
Se convirtieron los poetas.
Como humo se esfumaron por la chimenea, perecieron.
Surgieron insensatos que quebraron las arpas y las cítaras
como cacharros de barro, en sauces las colgaron.
Se perdieron las liras, y a los que las oían les
 retumban en los oídos el ruido estrepitoso de los címbalos.
Quedáronse callados los poetas... 


Salomón de Piera, poeta de Sefarad



Fotografía tomada en Calahorra (La Rioja), símbolo de los Caminos de Sefarad, grupo, fundado en 1996 para la defensa del patrimonio urbanístico, arquitectónico, histórico, artístico y cultural del legado sefardí en España

7/10/17

NO PUEDO ELEGIR

No puedo elegir
entre el Mar y la Tierra.
Vivo feliz en la línea que las une.
En esta cinta negra que mueve el viento.
En este largo cabello de un gigante desorientado.

Del Mar me gusta sobre todo su corazón de niño grande.
A veces rabioso, a veces capaz de dibujar
paisajes imposibles.
De la Tierra, sus manos.

No puedo elegir
entre el Mar y la Tierra.
Sé que mi lugar es un hilo fino,
pero en el Mar me perdería
y en la Tierra me ahogo.

No puedo elegir. Me quedo aquí.
Entre olas verdes y montañas azules.

Kirmen Uribe 


 

1/10/17

“Ya somos todo aquello contra lo que luchamos a los veinte años”.
José Emilio Pacheco.


18/9/17

Dejar que la emoción
dé frutos en la sombra,
que la lluvia penetre,
lentamente, en la tierra.
Que nazcan las palabras,
que puedan tener hojas.
Dejar que la emoción
se despierte en la sombra.

Joaquin Gurruchaga 



1/9/17

"...y una vez que la tormenta termine, no recordarás cómo lo lograste, cómo sobreviviste. Ni siquiera estarás seguro si la tormenta ha terminado realmente. Pero una cosa si es segura. Cuando salgas de esa tormenta, no serás la misma persona que entró en ella. De eso se trata la tormenta..."
Haruki Murakami.


31/8/17

 A veces quiero preguntarte cosas...

A veces quiero preguntarte cosas,
y me intimidas tú con la mirada,
y retorno al silencio contagiada
del tímido perfume de tus rosas.
A veces quise no soñar contigo,
y cuanto más quería más soñaba,
por tus versos que yo saboreaba,
tú el rico de poemas, yo el mendigo.
Pero yo no adivino lo que invento,
y nunca inventaré lo que adivino
del nombre esclavo de mi pensamiento.
Adivino que no soy tu contento,
que a veces me recuerdas, imagino,
y al írtelo a decir mi voz no siento.

Gloria Fuertes

 

18/8/17

"Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes"

Khalil Gibran